Después de un pequeño paréntesis por la primera semanita de examenes vuelvo a escribir por akí, que ya lo echaba de menos...
Hoy no tengo videos ni fotos que colgar, tampoco ninguna historia interesante que contar porque me he pasado toda la semana encerrada en casa estudiando...
Pero además de para "intentar aprobar" esta semana también ha habido huequitos en los que tocaba pensar (se que suena raro en mi caso, pero esta semana estaba yo filosófica...jeje).
Desde que empecé la universidad, allá por Octubre, hay un momento todos los días en los que me paro a pensar un ratito, en el metro. Puede que resulte extraño, pero cuando viajas tres cuartos de hora (solo para la ida) te das cuenta de muchas cosas.
Cada día ves caras nuevas (o eso te parecen la mayoría de las veces, porque alomejor ya te habías cruzado con alguna de esas personas y no te habías dado cuenta), gente triste, alegre, guapa, "poco agraciada"....Todos visten de manera diferente, tienen vidas diferentes y, obvio, piensan diferente.
Pero también ves gente que evita cruzarte la mirada, que nunca te dedican una sonrisa, que hacen como si nada hubiese pasado cuando te pisan o empujan, que corren de un transbordo a otro sin importar a kien pueden empujar, solo keriendo sentarse, sin importarles si un anciano o una embarazada tienen que quedarse de pie....en fín, cosas que te hacen replantearte todos los días si merece la pena vivir este mundo.
Y luego escuchas frases del tipo "HAY QUE VER...LA JUVENTUD CADA DÍA MÁS DESHUMANIZADA". Y yo digo que puede que sea así, aunque, como de costumbre, generalizar no es bueno.
Pero quizás sea porque los ADULTOS (que conste que todavía no me considero uno de ellos, y espero no tener que hacerlo nunca...jeje) no han enseñado a ser así.... Puede que tengamos parte de culpa por no darnos cuenta a tiempo de por el camino que vamos, pero es el camino que ellos nos están marcando.
Desde el día que haces la Selectividad empieza a ahogarte la presión: "es una prueba de madurez" "la universidad es el paso hacia la vida adulta...".
Y poco después de esos tres dias de nervios llegas a la Universidad, de la que se ha creado una imagen que me parece que se asemeja poco a la realidad.
Desde el primer día te das cuenta que ya no es lo mismo, ya nadie te apoya cuando tienes un problema, ya no eres Isa, Manu o Rocío, ya no le importas a nadie porque no eres más que un número.
Y es entonces cuando el mundo se viene abajo, porque no entiendes como pueden decir que la juventud está deshumanizada, cuando lo primero que te enseñan en la Universidad es: CUANTO MÁS TE PREOCUPES DE LO QUE GIRA ALREDEDOR DE TU OMBLIGO Y DE PISAR A LOS DEMÁS MÁS ALTO LLEGARÁS.
O lo que es lo mismo: "ES TU PROBLEMA" (frase repetida una y mil veces por todos los profesores).
La cosa a mi me parece muy triste. Me encantaría poder viajar, como Peter Pan, al País de Nunca Jamás, porque yo no se si quiero llegar a ser adulta en este mundo. Yo quiero sonreir por la calle y que no me miren mal, quiero un mundo en el que todo el mundo se ayude sin importar si te conocen o como seas, quiero NO volver a ver como la gente baja la cabeza cuando no les apetece ceder el sitio en el metro....
Pero, en fín, creo que todo esto se quedará en un sueño, como ya nos decía John Lennon en Imagine.
------------------>Isa<----------------------------
(Yoko)
viernes, febrero 02, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Q bonito...en serio...no sé si es porque estoy muy sensible pero q cierto es...jejeje pero no por ello debemos dejar de sonreír en el metro (en mi caso en el bus)!!yo hasta canto y bailo jaja arriba Peter Pan!
Publicar un comentario